Entre 2000 y 2015 en Bolivia se quemaron más de 35 millones de hectáreas. Según distintos documentos y opinión experta, gran parte de esos focos de calor se debe al chaqueo para actividades agropecuarias. Pese a sus efectos contaminantes, esta práctica está vigente en el país y es una de las principales causantes de incendios forestales. La quema de pastizales contamina el medioambiente y hace que el país esté entre los principales del mundo en la producción de CO2 per cápita.
Existen, al menos, cuatro alternativas, manejo sostenible de pastizales, uso de leguminosas, sistemas agroforestales y producción integrada de la propiedad rural, en vez del uso del fuego para mejorar las condiciones de los suelos.
Datos obtenidos, a través de la Fundación Amigos de la Naturaleza (FAN), dan cuenta de que los departamentos de Santa Cruz y Beni son los más afectados en los 15 años. Esta organización establece que en el país los incendios están influenciados “por las crecientes presiones humanas vinculadas al uso del suelo, donde el fuego es una herramienta ampliamente utilizada”.
