La Contraloría General del Estado (CGE) pidió ayer viernes un informe detallado al ministerio de Economía y al Banco Unión sobre el delicado caso del desfalco millonario perpetrado en la entidad financiera pública, con el fin de determinar si corresponde una auditoría. Advirtió que si no se controla este caso, se podría generar que la gente pierda confianza en el sistema financiero.
El contralor Henry Ara manifestó que el 12 de octubre la Subcontraloría de Empresas envió petición de informe tanto al Ministerio de Economía y Finanzas Públicas como ente tutor, como al Banco Unión. Dijo que si en 72 horas no hay respuesta se exigirá nuevamente la información detallada sobre cómo aconteció el millonario desfalco.
Según Ara se pidió información para ver la trazabilidad de responsabilidades y determinar con nombre y apellido qué funcionarios evadieron sus responsabilidades en no generar sistemas de control apropiados.
"Una vez que se evalúa la información se ve la pertinencia de qué acción va a continuar; en todo trabajo que hacemos existe una petición de información, un análisis de la información y en base a ello se puede adoptar una auditoría, puede ser un informe circunstancial", manifestó.
El funcionario señaló que seguramente el informe de auditoría interno del Banco Unión establecerá quiénes sustrajeron dinero de la entidad. Sin embargo, dijo que también les interesa definir responsabilidades en los funcionarios que lo han permitido, lo cual "puede ser desde la máxima autoridad hasta los mandos intermedios".
En criterio del contralor, no es concebible que cerca de 40 millones de Bolivianos desaparezcan. "Si han ido sacando dinero todos los días, recursos en una población tan alejada ¿cómo nadie se ha dado cuenta?, por eso nos preocupa", cuestionó el funcionario.
