El ministro de Obras Públicas, Óscar Coca, aseveró ayer martes que lo depositado por Vías Bolivia a cuentas de los dirigentes de los choferes es dinero “totalmente privado”, que no puede ser objeto de una fiscalización por parte de entidades estatales como la Contraloría.
“No es un dinero fiscal, no es un dinero del Estado. Si fuera así inclusive la Contraloría tendría que entrar, pero no es el caso. Esto es lo que nosotros dejamos claramente establecido: que ese dinero no tiene que ser sujeto de una fiscalización”, sostuvo Coca.
La polémica surgió porque salió a la luz que Vías Bolivia cobra un adicional de 20 centavos a transportistas que pasan por la Autopista La Paz - El Alto para un Fondo Pro Salud. Ese dinero se depositó en cuentas individuales de dirigentes de la Federación Departamental de Choferes 1º de Mayo.
El ministro de Obras explicó que la labor de Vías Bolivia en este tema solo es retener el dinero que se cobra a los transportistas como aporte voluntario. Indicó que los mismos choferes son los que proporcionan las cuentas en que se debe depositar ese dinero, y que los desembolsos se hacen diariamente.
Coca recalcó que no se trata de dinero del Estado, y que los propios choferes tienen sus mecanismos internos para el manejo de esos recursos, considerados privados. Hizo hincapié en que la administración de esos recursos no le compete y que los choferes son los que deberían explicar su uso.
