SOSPECHA
La Policía Federal de Brasil sospecha que la muerte de Pinto se registró de manera premeditada y por ello las investigaciones continuarán.
La Secretaría de Salud de Brasilia informó que el exsenador boliviano Roger Pinto Molina falleció en horas de la madrugada de ayer miércoles por un paro cardiorrespiratorio.
Pinto, de 58 años, estaba internado en estado grave en el Hospital de Base de Brasilia, después de que el 12 de agosto sufrió un accidente aéreo cuando la avioneta que pilotaba se precipitó a tierra en Goiás.
“Yo solo quiero decirle a Evo Morales y a todas esas personas que nos ha perseguido y nos hicieron daño, que Dios los bendiga y les dé el castigo que se merecen”, dijo ayer Daniela Pinto, hija del fallecido.
El exsenador sufrió diversas heridas y un traumatismo cráneoencefálico y falleció en el Hospital de Base de Brasilia, al que fue trasladado durante el fin de semana tras recibir los primeros auxilios en un centro médico cercano al lugar del accidente.
De acuerdo con medios brasileños, Pinto falleció a las 4:43 hora local (3:43 en Bolivia).
"Pinto estaba hospitalizado con lesiones diversas y traumatismo craneoencefálico. Los médicos le hicieron un drenaje en el tórax y una traqueotomía de urgencia. Respiraba con la ayuda de los aparatos y estaba sedado", según el diario Correo.
La senadora Jeanine Añez transmitió el profundo dolor de la familia por la irreparable pérdida del senador Pinto que salió del país, tras una fuerte persecución política del gobierno de Evo Morales.
“Volaste al cielo. Descansa en paz Chonta Pinto. Estás con Dios”, escribió el expresidente Tuto Quiroga con cuya fórmula de Podemos salió electo senador por Pando.
Pinto fue protagonista de un incidente diplomático que comenzó en 2012, cuando acudió a la embajada de Brasil en La Paz y alegó que era "perseguido" por el Gobierno de Morales, que se negó a darle el salvoconducto necesario para que saliera de Bolivia.
Poco más de un año después, con ayuda del personal diplomático de Brasil en La Paz, abandonó la embajada en forma clandestina y llegó a la ciudad fronteriza de Corumbá, donde solicitó el estatus de refugiado, finalmente concedido por las autoridades brasileñas.
La crisis diplomática le costó el cargo al entonces ministro de Relaciones Exteriores brasileño, Antonio Patriota, quien presentó su renuncia a la presidenta, Dilma Rousseff, en medio de las protestas del Gobierno boliviano. Pinto respondía a varias acciones en la justicia boliviana, que este mismo año le condenó a cinco años de prisión por los delitos de conducta antieconómica, resoluciones contrarias a la Constitución Política del Estado y las leyes, incumplimiento de deberes y uso indebido de influencias.
El exsenador era suegro del capitán boliviano Miguel Quiroga, piloto del avión de la aerolínea Lamia que se estrelló el 28 de noviembre de 2016 en Colombia, en un accidente que le costó la vida a casi toda la plantilla del equipo de fútbol brasileño Chapecoense.
"Tristeza"
Pinto otorgó una entrevista a la revista Veja en febrero, medio que hizo pública una carta escrita por él en la que narra la tristeza que sintió al estar alejado de su familia por la persecución política de la que dijo ser objeto por el gobierno de Morales.
