Le rechazaron su libertad cuatro veces y ahora otro pesar, mucho más grande, se suma a su desventura. El hijo del Franklin Gutiérrez falleció ayer miércoles a causa de una enfermedad en la comunidad de Tajma, Chulumani (La Paz), según informaron familiares y amigos del dirigente.
El representante de los cocaleros de los Yungas permanece tres meses detenido preventivamente en la cárcel de San Pedro de la sede de Gobierno, investigado por los hechos de violencia en La Asunta, cuando se rechazó la erradicación de cultivos de la hoja verde.
Los reportes indican que el niño tenía dos años y estaba deprimido por la ausencia de su progenitor.
La Policía considera que el representante de los Yungas es el autor intelectual de los enfrentamientos suscitados en La Asunta, en agosto, que dejaron tres personas fallecidas, un teniente y dos cocaleros.
