Enrique Sosa, el padre que amarró, golpeó y filmó a su hijo de 17 años para darle un escarmiento por salir de un festejo en estado de ebriedad, ayer lunes pidió disculpas por lo sucedido.
"Te quiero con mi alma y quiero que sepas mi hijito que yo haría lo imposible, haría todo mi hijo para que no te pase nada (...) verdad mi hijo, no quisiera que en la calle te peguen, que los policías te maltraten, yo soy tu padre, yo te he visto nacer y hasta ahora te veo, no quiero que te pase nada, si alguien tiene que educarte ese soy yo mi hijo", dijo el padre dirigiéndose a su hijo.
Afirmó que lo que busca es "educar" a su hijo para que no tenga la vida que él tuvo.
Según Sosa, la semana pasada su hijo fue a un festejo de cumpleaños en una casa, y a las dos horas cuando lo recogieron se encontraba en estado de ebriedad.
Reconoció que exageró al haber amarrado y filmado a su hijo, pero manifestó que en caso de que la Defensoría proceda con alguna acción, irá orgulloso. "Exageré grabándolo y amarrándolo (...) si la Defensoría viene a meterme preso, está bien, voy a asumir, pero me voy a ir orgulloso y contento, sabiendo que fue por educar a mi hijo", sostuvo.
