Un niño de entre cuatro y cinco años perdió la vida la mañana de ayer sábado a causa de traumatismo por aplastamiento, luego de que el soporte de una luminaria del estadio de Real Santa Cruz, en la capital oriental, cayera abruptamente sobre el público allí reunido para presenciar un partido de fútbol del campeonato sub 11 de la liga infantil de Santa Cruz. Familias íntegras se habían dado cita al lugar, pero la actividad terminó en tragedia. Una mujer quedó atrapada en el incidente
Erlin Gutierrez, médico de turno de la Clínica Santa María, confirmó el deceso del niño que se encontraba en las graderías junto a su madre. Su hermano se alistaba para jugar el cotejo en el equipo de Oriente Petrolero contra Aguapata. Luego del accidente, ambos fueron trasladados inmediatamente a la Clínica Santa María.
“Llegó sin signos vitales, falleció por traumatismo por aplastamiento, un traumatismo fulminante, la madre (30 años) está siendo tratada con severos traumas en su humanidad”, manifestó el galeno. Se prevé que hay más heridos, pero no de gravedad.
El diario Extra en Santa Cruz reportó que el hecho se produjo minutos antes de que el partido comenzara. Extraoficialmente, canales de televisión informaron que los fuertes vientos ocasionaron la caída de la inmensa estructura.
