Tras los daños sufridos por la huelga de aduaneros de Chile, que paró a miles de camiones por varios días en la frontera, un sector de los empresarios del país se ha inclinado por potenciar la salida por la hidrovía al Atlántico.
La principal razón de apostar por la hidrovía Paraguay-Paraná es que se podría contar con un puerto estatal soberano en aguas internacionales que suponga una opción mejor para el transporte de carga a ultramar, reduciendo la dependencia de los puertos de Chile, afirmó ayer el gerente del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), Gary Rodríguez.
En la hidrovía, los productores de Santa Cruz cuentan con Puerto Gravetal, Puerto Aguirre y Puerto Jennefer, mientras que el Estado tiene un puesto militar en Puerto Busch, para el que perfila un "megaproyecto" de desarrollo.
La última huelga de diez días de los aduaneros chilenos causó que miles de camiones de ida y de vuelta a Bolivia quedaran parados en la frontera, causando pérdidas que, en su peor momento, llegaron a 11 millones de dólares diarios para los empresarios nacionales.
