ADVERTENCIA
El embajador de Argentina, Normando Álvarez, dijo el 4 de mayo que si Bolivia no garantiza gas, ese país tampoco compraría energía eléctrica.
Argentina cerró el trato para comprar gas a Chile para afrontar los meses de mayor demanda durante el invierno, ante la imposibilidad de Bolivia que en febrero anticipó al gobierno argentino que tendrá problemas en el cumplimiento del contrato de suministro de gas natural, según medios de Buenos Aires.
Solo resta, la aprobación (que será inminente) del directorio de Enarsa, la empresa estatal de energía que hizo la negociación. El convenio establece el abastecimiento de 276 millones de metros cúbicos de gas de parte de la Empresa Nacional de Petróleo de Chile (ENAP) en los meses de junio, julio y agosto, a un precio de U$S 7.9 por millón de BTU, informa El Clarín.
Esta necesidad de comprar el gas trasandino se debe a que Bolivia no puede cumplir con el cupo que necesita el país durante el invierno.
Es una situación que podría prolongarse por dos años. Por eso, el Gobierno argentino avanzó con la compra del gas chileno. El jueves 4 de mayo, en una reunión con periodistas, el presidente de Enarsa, Hugo Balboa, explicó los detalles técnicos del acuerdo.
El monto total que se pagará por el gas importado de Chile ascenderá a U$S 1.689 millones entre junio y agosto de este año (US$ 317 millones de Bolivia, US$ 324.8 millones en gas licuado que llegará al puerto de Bahía Blanca, otros US$ 342 millones de gas que desembarcará en Escobar y US$ 82 millones de gas importado de Chile, que el año pasado generó cierta polémica). Todas esas compras las llevará a cabo Enarsa.
Balboa, citado por La Nación, defendió la importación de gas de Chile, que comenzó en 2016, por diversos motivos. Según el presidente de Enarsa, Bolivia, que suele tener un precio conveniente, también suele incumplir el contrato de abastecimiento con la Argentina, algo que resiente el suministro en el invierno.
