El embajador boliviano ante la Organización de Estados Americanos (OEA), Diego Pary, calificó ayer de nula la reunión del Consejo Permanente que consideró que en Venezuela se produjo "una grave alteración inconstitucional del orden democrático".
La OEA adoptó el lunes 3 en una polémica sesión la resolución dura con el Gobierno de Nicolás Maduro al considerar que en Venezuela hay una "grave alteración inconstitucional del orden democrático".
Venezuela, Bolivia y Nicaragua, socios en la Alianza Bolivariana para los Pueblos de América (Alba), enviaron ayer a altos representantes de su política exterior a la OEA para denunciar la reunión que se celebró sobre el primer país.
Las tres naciones consideraron un "fraude jurídico y procesal" la resolución adoptada por el organismo, con el argumento de que la sesión se hizo pese a que la presidencia del Consejo (Bolivia) la había suspendido, pero además porque en el momento de la adopción del texto había "solo" 21 países en la sala. A la sesión asistieron, al menos, 27 países y en el momento de la adopción del texto estaban 21. El texto no se sometió a votación sino que se adoptó "por consenso".
