Los maestros urbanos desarrollaron ayer viernes un paro nacional movilizado de 24 horas por la no atención del Gobierno a sus demandas, como el incremento salarial y la jubilación con el 100 % de aportes, entre otros. Anunciaron futuras medidas de presión si esta actitud prosigue.
Un grupo de maestros logró ayer entrar a la Plaza Murillo, sede los órganos Legislativo y Ejecutivo, para manifestarse en protesta.
Pero fueron desalojados a empujones por efectivos policiales antimotines.
“Nos reprimen a palos y empujones”, reclamó Julián Aranda, uno de los dirigentes.
“Resulta que ha venido la Policía que, de la manera más brutal, no permite la libre expresión”, denunció.
CUESTIONAMIENTO
El presidente Evo Morales cuestionó ayer viernes que algunos maestros convoquen a marchas y paros cuando el diálogo está abierto y existe la predisposición de resolver y atender las demandas.
