La responsable jurídica de la Pastoral Penitenciaria, María del Carmen Michel, afirmó que el sistema carcelario del país es una violación constante a los derechos humanos porque no cumple con las condiciones mínimas previstas en las leyes y la Constitución.
"El sistema carcelario de Bolivia es una violación constante a los derechos humanos, o sea, el privado de libertad todos los días encuentra violado sus derechos humanos", apuntó.
Citó como ejemplo que no hay clasificación de presos por detenidos preventivos, detenidos sentenciados y por tipos de delitos.
Agregó que otro aspecto que preocupa a la entidad por sobre manera es el hecho de que en algunos recintos penitenciarios ni siquiera existe una adecuada clasificación por género.
"Por ejemplo en el recinto penitencio de Oruro, para entrar a visitar a una mujer privada de libertad se tiene que ingresar por el espacio de los varones, y no es el único recinto penitenciario en el que pasa esto", afirmó la funcionaria de la Pastoral Penitenciaria.
MÁS VULNERACIONES
Según Michel, otra muestra de vulneración constante de los derechos humanos son los elevados niveles de hacinamiento en las diferentes cárceles.
Explicó que en el caso de la cárcel de Mocovi, que fue construida para 150 personas, "ahora hay más de 560, y donde la mayoría usa solamente sandalias, muchos están con ropas muy raídas".
Otra ejemplo claro, dijo Michel es el hacinamiento en el penal de San Pedro de la ciudad de La Paz donde "hay más de 250 personas que no tienen un espacio dónde vivir, viven en callejones, en gradas, se acomodan donde pueden".
