Cinco tiros a puerta, tres goles. Así tumbó ayer el Barcelona (3-0) en La Liga Santander al Athletic Club, que cuajó una muy buena primera parte en un escenario tan complicado como el “Camp Nou” y, aunque se diluyó en la segunda mitad, no mereció tanto castigo.
Con el duelo del próximo martes en el horizonte -el Barza se juega el pase a la final de Copa del Rey contra el Atlético de Madrid- salió el conjunto azulgrana.
Nada más empezar el partido, Raúl García, de Athletic, envió una media vuelta al palo y, a los diez minutos, Williams cabeceaba fuera, solo frente a Ter Stegen, pero no pudo marcar.
El meta alemán del Barcelona se encargaría de abortar las dos siguientes: un mano a mano con Williams, tras superar el delantero del Athletic a Piqué por velocidad, y un tiro desde la frontal de Raúl García.
Los azulgranas, con sus habituales problemas para superar la presión asfixiante de los de Ernesto Valverde arriba, necesitaron mucho menos para marcar.
