Según el índice de calidad democrática que elebora la revista británica The Economist, Bolivia bajó cinco puntos con respecto al ranking anterior, y se encuentra entre los últimos países del continente.
Bolivia bajó del puesto 85, que tenía en 2015, al 90 en el índice 2016, que acaba de ser presentado. Los intentos reeleccionistas de Evo Morales y su decisión de no respetar el resultado del referéndum del 21 de febrero pasado explican esa baja.
Con ese resultado, el país ocupa un lugar entre los países de “democracia híbrida”, que es la tercera categoría, de cuatro, en cuanto a calidad democrática. Son analizados en total 166 países.
El índice establece un máximo de 10 puntos. La primera categoría es “democracia plena” (entre ocho y diez puntos), en la que se incluye a Uruguay, el único latinoamericano; la segunda es “democracia imperfecta” (entre seis y 7,99 puntos); la tercera es “democracia híbrida” (entre cuatro y 5,99) y la cuarta es “régimen autoritario” (cuatro o menos sobre 10).
