Mujeres de la ciudad, mujeres campesinas, mujeres indígenas, instituciones de defensa de los derechos humanos, todos marcharon, reclamaron y unieron sus voces para hacer un pedido fundamental a los gobernantes: más recursos para luchar contra la violencia. En varias ciudades, miles de personas salieron a las calles para movilizarse y hacer conocer a toda Bolivia la firmeza que tienen las mujeres para decir “basta” a la violencia.
