Los ganaderos de Santa Cruz garantizaron la provisión de carne para el mercado interno y el precio estable por fiestas de fin de año, pero demandaron ayuda para los pequeños productores golpeados por la sequía, principalmente en la zona del Chaco, donde murieron, al menos, 20.000 cabezas de ganado, informó ayer el presidente de la Federación de Ganaderos de Santa Cruz (Fegasacruz), José Luis Vaca.
Subrayó que no va haber escasez de carne porque las 20.000 cabezas de ganado muertas son terneros y vacas viejas que no estaban dentro del circuito de la oferta de la carne este año ni el próximo.
Más aún, informó, que hace más de un mes llovió en la Chiquitanía ya hay ganado gordo de nuevo, la oferta es normal, y no hay pretextos para especular por fin de año.
FALTA DE AYUDA
Sin embargo, el dirigente reclamó al Gobierno por la falta de ayuda a las familias productoras que fueron afectadas con la muerte de ganado, y que en general son pequeños criadores.
