DATOS POR AÑO
Romero dijo que cada año ingresan o salen de Bolivia cerca de cuatro millones de personas, de las que casi dos millones son extranjeros.
El Gobierno boliviano inició ayer un censo biométrico de todos los extranjeros con el fin de que legalicen su situación y tener también un mayor control sobre posibles antecedentes delictivos.
El censo comenzó en La Paz con la presencia del ministro de Gobierno, Carlos Romero, que manifestó que el decreto que estableció el registro no es "persecutorio contra los extranjeros", sino más bien "regularizador de su condición".
El funcionario de Estado afirmó que Bolivia acogerá con "los brazos abiertos" a quienes aporten algo bueno al país, aunque también advirtió de que hay "malos súbditos extranjeros" cuya finalidad es cometer actividades ilícitas.
Romero explicó: "un requisito importante para el registro es la acreditación del patrimonio porque muchas veces existen actividades conexas a hechos delictivos que se traducen también en movimiento irregular de capital".
