El ciudadano Roger Chambi inició un proceso disciplinario en contra del fiscal Genaro Quenta acusándolo de incurrir en faltas leves y graves después de que habría permitido la liberación de un presunto violador.
Ayers se llevó la audiencia de este caso y la autoridad sumariante del Ministerio Público determinó que no existen pruebas suficientes como para sancionar al fiscal, aunque el denunciante aseguró que la medida fue tomada pese a que llevó un testigo e incluso documentos que certifican que sí hubo la violación de su hija y la posterior liberación del implicado.
Chambi recordó que en marzo de este año, Cristaldo V. B. llevó a su hija de 17 años hasta su domicilio particular en El Alto, donde habría consumado el hecho delictivo.
Pero, cuando el acusado fue localizado y puesto a conocimiento de Quenta, apenas habría permanecido cinco horas en celdas policiales.
"(Luego el presunto violador) fue liberado porque el fiscal (determinó) que mi hija enamoraba con el (acusado) y que la denuncia presentada fue sólo por presión de los familiares, pero no fue así, mi hija fue violada contra su voluntad", sostuvo.
Por eso -según el denunciante- el 27 de junio decidió presentar un oficio a la ministra de Justicia, Virginia Velazco, quejándose sobre el accionar de Quenta.
Sin embargo, el funcionario sumariante del Ministerio Público, Álvaro Villafuente, dijo que la parte denunciante ni siquiera hizo comparecer a su testigo.
"Por tanto se ha declarado sin responsabilidad al fiscal denunciado respecto a ambas faltas disciplinarias", dijo.
