El republicano Donald Trump y la demócrata Hillary Clinton protagonizan ayer el segundo debate presidencial en la Universidad Washington de San Luis (Misuri).
Trump, al ser cuestionado por el polémico vídeo de 2005 en el que hace comentarios sexistas, dijo que hay cosas más importantes en las que ocuparse: "como del grupo terrorista ISIS que corta cabezas, de las guerras que hay en todas partes, vivimos como en la Edad Media, hay masacres, por lo que las bromas masculinas no es lo importante".
De inmediato acusó a Clinton, cuando la candidata criticó su comportamiento hacia la mujer. "Usted debería pedir disculpas por todos los correos que eliminó y la vamos a investigar. Si gano voy a pedir a la Fiscalía que investigue a Hillary".
"No hay fundamentos para decir que material clasificado haya caído en manos de piratas informáticos, no hay pruebas de eso", se defendió la candidata demócrata sobre el caso de los más de 33 mil correos electrónicos clasificados borrados de su cuenta.
Clinton salió al ataque afirmando que Rusia trata de influenciar la elección en favor de Trump. Para ella, "el kremlin está hackeando las comunicaciones. "Wikileaks forma parte de eso para favorecer a Trump. Debe ser amigo de Putin", dijo.
La ronda de ayer fue considerada potencialmente decisoria en una campaña que en el último mes mostró a Clinton y Trump prácticamente empatados, con una ventaja mínima para la exsecretaria de Estado.
