Al menos, cuatro personas murieron en las últimas horas, entre ellas un bebé de un año y medio, en ataques simultáneos de las "fuerzas combinadas" del Gobierno de Nicaragua en las zonas este y suroeste de Managua, informó ayer el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh).
"Tenemos reporte de al menos cuatro fallecidos: dos en los barrios de arriba (este), y dos en la zona de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN-Managua), aquí pueden ser tres, pero no hemos confirmado el último", dijo a EFE la portavoz del Cenidh, Georgina Ruiz.
El niño y un hombre adulto fallecieron en operativos diferentes, durante tiroteos ejecutados desde la noche del viernes 22 en los barrios del este de Managua, por las llamadas "fuerzas combinadas", compuestas por policías, antimotines, parapolicías, paramilitares y grupos oficialistas, dijo Ruiz.
Los dos fallecidos en la UNAN, al suroeste de Managua, eran estudiantes que formaban parte de decenas de universitarios que se mantienen atrincherados en el campus desde abril de este año.
El ataque al este de Managua siguió el mismo guion que los anteriores, ya que ocurrió después de un apagón, antes de la medianoche, con tiroteos que aumentaron gradualmente, hasta ser más intenso justo al amanecer, indicó Ruiz.
Detalló que en la zona de la UNAN el Gobierno utilizó drones para ubicar la posición de los estudiantes antes de atacarlos desde un cerro cercano a la luz del alba.
Al menos 15 personas resultaron heridas durante los ataques de ayer sábado en Managua, hasta el momento en que una representación de obispos de la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN) se dirigió hacia la UNAN para evitar más muertes, de acuerdo con el reporte del Cenidh.
