El presidente de la Cámara de Senadores, el oficialista José Alberto Gonzales, celebró ayer el rol que cumple el Tribunal Nacional de Ética como un mecanismo de “autoregulación” para el trabajo periodístico y rechazó aquellos intentos de quienes quieren “penalizar” la tarea de los periodistas.
“Existe un mecanismo, y yo creo razonable y es un mensaje para quienes están tentados a avanzar en ciertos intentos de penalizar la tarea de los periodistas, con la que yo en absoluto no estoy de acuerdo”, declaró el también periodista que actualmente se desempeña en la función pública.
DESACUERDO
“Lo confieso y lo digo sin ningún temor, no me gustaría vivir en un país donde a un periodista le llevan a la Fiscalía por su trabajo periodístico”, expresó el senador del MAS.
Hizo mención al tema después que el Tribunal Nacional del Ética emitió una resolución en la que da por probadas dos de las cinco denuncias que la ministra de Salud, Ariana Campero, que presentó en contra de las periodistas Amalia Pando y Roxana Lizárraga.
Según Campero, Pando y Lizárraga, en su programa “Cabildeo”, del 23 de marzo, que se trasmite por radio Líder, habrían menoscabado su dignidad, formación profesional y su imagen al expresar “manifestaciones de discriminación por razones de edad, profesión y grado de instrucción, haciendo conjeturas falsas que afectan el ejercicio de sus funciones”.
