El Gobierno de Chile tildó ayer de "irresponsable" el duro informe publicado por Amnistía Internacional (AI) sobre violaciones "generalizadas" a los derechos humanos por parte de las fuerzas de seguridad durante la crisis social que vive el país desde hace más de un mes.
"El Gobierno rechaza categóricamente el último informe de Amnistía Internacional, el que sin siquiera solicitar información al Gobierno, pretende establecer la existencia de una política deliberada para dañar a los manifestantes", dijo la subsecretaria de DD.HH., Lorena Recabarren.
"La única política que ha tenido el Gobierno es la del resguardo y protección de los derechos humanos", agregó la funcionaria.
La organización, con sede en Reino Unido, acusó ayer jueves tanto al Ejército como a los Carabineros (Policía chilena) de cometer "ataques generalizados" y hacer un uso "innecesario y excesivo" de la fuerza contra los manifestantes para "desincentivar" la protesta.
