En estos últimos meses, los habitantes de Tarija, Beni, Sucre, Cochabamba y Potosí sintieron los efectos de la carencia de agua potable; sobre todo en las área rurales donde los pobladores deben recorrer largas distancias para conseguir este recurso, otros esperan días para que los camiones cisterna los aprovisionen o simplemente se quedan a esperar el turno del suministro en sus hogares, según publicó la agencia ANF.
El caso más dramático se vive en la región del Chaco, donde pobladores ven morir a su ganado por la falta de agua y deben realizar un trámite largo para que los camiones cisterna lleguen hasta sus poblaciones.
Según un reporte del diario El País, de Tarija, el interesado en obtener el recurso hídrico debe pagar el diesel del vehículo y luego esperar entre cinco a siete días para disfrutar del agua para su familia y ganado. Mientras esto ocurre su animales van muriendo de sed y hambre.
El problema no es actual y aún no hay propuestas para encarar esta situación, solo se dan soluciones temporales que no logra convencer es el caso del presidente del Comité Cívico de Beni, Guillermo Quimeo, que pidió al Estado buscar políticas agropecuarias para hacer frente a los efectos climatológicos.
"La realidad es la misma todos los años. Tenemos dos épocas marcadas, las inundaciones y la seca que nos afecta a todos", declaró.
EMERGENCIA EN BENI
Según el director departamental del Centro de Operaciones de Emergencia, Cristhian Cámara, la fuerte sequía y los incendios obligó a ocho municipios del Beni a declararse en emergencia y solicitar ayuda a las gobernaciones y al Gobierno central.
Cámara explicó que los municipios en emergencia son Guayaramerín, Exaltación, Magdalena, Baures, Loreto, Huacaraje, San Andrés y Trinidad.
"Los frentes fríos y lluvias registradas en semanas pasadas en el Beni sofocaron los incendios, pero ahora nuevamente hay focos de calor", manifestó.
El municipio de San Javier, en la provincia Cercado, es otro municipio en proceso de declaratoria de emergencia por efectos de la sequía.
