El ampliado nacional de la Confederación General de Trabajadores Fabriles celebrado el 1 y 2 de septiembre en la ciudad de Cochabamba, aprobó la necesidad de conformar un partido político de los trabajadores ante el abandono del que fueron objeto de parte del Gobierno durante los últimos años.
El secretario de Hacienda, Fidel Machaca, dijo que a raíz del cierre de Enatex y el masivo despido de trabajadores, los fabriles consideraron rota su alianza política con el Gobierno. “La gente se está dando cuenta y estamos quitando apoyo al Gobierno”, manifestó.
Explicó que el frente común de los trabajadores debería estar a la cabeza de la COB consolidando la independencia sindical ante cualquier partido político para representar el interés real de los trabajadores.
EXIGENCIA
Exigen una nueva Ley General del Trabajo, Ley de reincorporación de trabajadores despedidos en forma injustificada, así como políticas de protección a las fuentes de trabajo frente a la masiva invasión de productos chinos a precios baratos y de contrabando.
También pidieron aprobar una ley para la conformación de empresas sociales manejadas por los trabajadores que son amenazados con despido, bajo el pretexto de una eventual quiebra económica.
El ampliado exigió atención inmediata a las demandas sindicales de las empresas Tamery América, Pil Andina, Punto Blanco, Cerámica Victoria, Envacruz Polar S.A. Sobreros Sucre, Pil Chuquisaca, y Beneficiadoras de Castaña.
Enatex nació a partir de la compra de la privada Ametex, en junio de 2012, con un capital de 7.7 millones de dólares para salvaguardar la industria textil, según fuentes oficiales.
El cierre de la estatal Enatex no es del todo atribuible a la falta de mercados para el rubro textil, según el economista José Gabriel Espinoza.
Explica que las exportaciones bolivianas se fueron reduciendo, tanto en productos como en mercados, lo que aumenta la vulnerabilidad de la economía a contextos como el actual.
