La Conferencia Episcopal Boliviana (CEB) alertó ayer a la población católica del país sobre la existencia de la autodenominada “iglesia católica apostólica nacional boliviana”, que opera en algunas diócesis, con la participación de obispos destituidos por el Papa y sacerdotes suspendidos por sus obispos por haber cometido alguna irregularidad o falta grave y que solo buscan lucrar con la administración de sacramentos que no tienen valor.
