El presidente Evo Morales rechazó la invitación de la Conferencia Episcopal Boliviana (CEB) para asistir a la Asamblea de Obispos, en Cochabamba.
El mandatario se negó a asistir por las críticas que emitieron representantes de la Iglesia contra el Gobierno.
El ministro de la Presidencia, Alfredo Rada, reveló dos cartas, una que envió la CEB a Morales y la otra de respuesta del Gobierno.
La primera carta fue enviada el 5 de noviembre por la CEB al mandatario, para invitarlo a la Asamblea de Obispos. “Sería una alegría para los obispos poder contar con su presencia en el momento que usted indique para poder compartir temas de interés común entre la Iglesia y el Gobierno”, dice el texto.
En la carta de repuesta, firmada por Rada, el Gobierno expresa su extrañeza por recibir una nota de la CEB “escrita con tan lindas palabras”, pero que a las pocas horas se enteren de que algunos obispos “persisten en utilizar duros y falsos conceptos”, como la afirmación de que la democracia boliviana estuviera en riesgo.
“Expresamos nuestra extrañeza por esta actitud dual en la que se invita cordialmente al presidente Evo Morales a su reunión al mismo tiempo que algunos miembros de la Iglesia católica se empeñan en expresar ataques a la actual gestión de Gobierno”, aseveró.
