El mismo día en que la Policía desplegó 350 efectivos para hallar a la niña Camila en La Paz, la organización de familiares de personas desaparecidas marchó en Santa Cruz exigiendo a las autoridades que actúen con más efectividad para encontrar a sus seres queridos. Entre los movilizados abundan las historias de madres que están a obligadas a buscar por su cuenta a sus hijos, debido a que la inacción de las autoridades las dejó desamparadas.
Entre ellas estaba Lily, mamá de la joven Juliva Nina Ramos, una estudiante de la UPEA que desapareció en julio de 2014 cuando fue a clases.
