DESACELERACIÓN
La Cepal calcula que la desaceleración tenga un impacto en el desempleo urbano, que en 2015 fue de 7,4 % y se espera llegue al 8,1 % este año.
La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) prevé que la economía boliviana crecerá en 4,5 % en 2016 mientras que la economía regional sufrirá una contracción del 0,8 %.
En el caso de Latinoamérica, significa dos décimas más que su anterior pronóstico,una bajada del 0,6 %, informó ayer martes el organismo de Naciones Unidas.
La proyección también supera en 0,3 puntos porcentuales al retroceso del 0,5 % experimentado por la región en 2015 y muestra un comportamiento muy heterogéneo entre países y subregiones, según un nuevo informe presentado por la Cepal en Santiago de Chile.
El organismo recalcó la urgencia de movilizar la inversión, tanto pública como privada, para promover la recuperación económica de la región y satisfacer los desafíos que impone la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.
"La capacidad de los países para acelerar el crecimiento económico depende de los espacios para adoptar políticas que apoyen la inversión", se subrayó en el texto.
La secretaria ejecutiva de la Cepal, Alicia Bárcena, recalcó durante la presentación del informe que esas políticas "deben acompañarse con esfuerzos para cambiar la conversación entre el sector público y las empresas privadas" y advirtió que aumentar la productividad "es también un desafío clave para avanzar en una senda de crecimiento dinámico y estable".
Según la Cepal, "la economía mundial mantendrá bajos niveles de crecimiento, acompañados por una lenta expansión del comercio, que no ha logrado recuperar los niveles registrados antes de la crisis financiera global".
A ello se suma el deterioro en los precios de exportación de los productos básicos de la región y la mayor incertidumbre y volatilidad financiera internacional, que han aumentado tras la decisión del Reino Unido de salir de la UE, que ha generado mayores riesgos al crecimiento futuro del mundo.
El informe prevé que la desaceleración económica tenga un impacto en el desempleo urbano, que en 2015 anotó un 7,4 % y se espera llegue al 8,1 % en 2016, mientras la inflación mantendría un comportamiento similar al de 2015 (6,6 %), observándose mayores presiones en las economías del sur.
