ANUNCIO
El presidente de Bolivia, Evo Morales, anunció el anterior mes que Bolivia contrademandará a Chile en la CIJ de La Haya.
Hasta julio de 2017, Chile deberá entregar ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya (CIJ) la memoria en el caso de la demanda por el Silala, según confirmó ayer martes el canciller de ese país, Heraldo Muñoz. El diplomático agregó que la CIJ da otro año a Bolivia a partir de la presentación de su memoria.
De acuerdo con lo señalado por Muñoz, el tribunal internacional notificó a Chile de la fecha este fin de semana, donde agregaba que "para la presentación de la contramemoria boliviana, habrá otro año". Es decir, Bolivia deberá presentar su memoria hasta julio de 2018.
"Estamos muy conformes con esos plazos. Estamos listos desde hace tiempo respecto a las aguas del río Silala y por eso hemos presentado esta demanda ante Bolivia para que se respeten nuestros intereses a un uso razonable y equitativo de aguas que son de un río internacional", manifestó el canciller según cita La Tercera.
Muñoz dijo que "esos plazos han sido recién fijados por la corte" y aseguró que Chile está "muy conforme con los plazos".
VISITA DE LEGISLADORES
En cuanto a la visita que hicieron el 4 de julio un grupo de parlamentarios bolivianos a la zona donde nace las aguas del Silala, el jefe de la diplomacia chilena puntualizó: "si quieren ir al lado boliviano del río Silala, allá ellos".
El lunes 4, legisladores del MAS de los nueve departamentos llegaron al origen del Silala para sesionar y sentar soberanía en la zona. Los asambleístas mostraron datos históricos que demuestran que el recurso fue drenado artificialmente hacia territorio chileno.
El acto legislativo se desarrolló en el puesto militar de avanzada del Regimiento Loa, que está a un kilómetro de la frontera con Chile. Un fuerte viento y la baja temperatura dio la bienvenida a la comisión parlamentaria, que en su totalidad estuvo conformada por asambleístas oficialistas.
El mensaje fue único. Se llegó a la zona para demostrar que el Silala no es un río internacional, como lo entiende Chile. Los asambleístas tocaron la fría agua que nace en bofedales y manantiales. Luego, recorrieron los canales que fueron construidos por chilenos para llevar el agua hacia su territorio.
El diputado Ascencio Lazo mostró documentación que verifica que las aguas, en 1908, se dieron en concesión a una empresa de ferrocarriles a vapor que unía ambos países. Hasta ahora, el recurso sigue pasando hacia Chile y actualmente son utilizadas con fines industriales y por mineras de Calama.
