El senador Arturo Murillo y el dirigente político Jaime Navarro, ambos del partido opositor UN, declararon ayer ante la Fiscalía, en calidad de testigos, para aclarar cuál fue su participación en el caso de la exhibición de un niño a una jueza de familia como si fuera hijo del presidente Evo Morales y Gabriela Zapata.
En días recientes la Fiscalía ha acusado a un grupo numeroso de personas, entre ellas la propia Zapata, de haber coordinado sus acciones para mostrar a ese niño, con la supuesta intención de perjudicar al presidente Evo Morales.
Entre quienes se reunieron con la tía de cariño de Zapata, Pilar Guzmán, y la dueña de casa que ocupa la exnovia de Morales, Ximena Fortún, estuvieron precisamente Murillo y Navarro y por eso fueron citados a declarar.
"Acabamos de prestar nuestra declaración en calidad de testigos en el caso Zapata, estaremos colaborando, nos hemos puesto a disposición de la Fiscalía para colaborar en otras cosas.", dijo Murillo.
