Según un análisis del investigador Miguel Urioste, Bolivia es un país en transformación profunda porque no solo dos tercios de su población ya es urbana, sino porque hoy el 46 % vive en el área metropolitana (La Paz-El Alto, Cochabamba y Santa Cruz junto a los 16 municipios periurbanos que rodean estas ciudades).
La Fundación Tierra advierte crecientes efectos negativos que vive el país, a causa de la creciente migración de habitantes del área rural hacia centros urbanos.
Tomando como base de análisis el informe de Desarrollo Humano del PNUD, el autor advierte sin embargo que la metropolización tiene sus efectos positivos, debido a una mejora en el acceso a la salud, educación e ingresos.
Empero, este proceso de urbanización metropolitana ha ocurrido de forma desordenada y sin planificación lo cual conduce a la multiplicación de demandas sociales y al aumento de la inseguridad ciudadana.
