La Central Obrera Boliviana (COB) encabezó por tercera vez la demanda de los fabriles y trabajadores de Enatex, que fueron despedidos la semana pasada, y anunció la radicalización de las medidas en caso de que el Gobierno no proceda a abrogar el decreto supremo mediante el cual cerró la estatal textilera.
La movilización de la COB se unió a la protesta de las personas con discapacidad, otro sector en conflicto que también demanda la atención del Gobierno para el pago de una renta mensual de Bs 500 y anunció que apoyan las demandas de ese sector.
La marcha se inició en la zona Norte, a la altura del Cementerio de la ciudad de La Paz y recorrió las principales arterias del Macrodistrito Max Paredes, hasta llegar a la Pérez Velasco y se dirigió hacia el centro paceño. Durante la manifestación se hicieron explosionar decenas de dinamitas.
