MENSAJES
El 29 de marzo, la exgerente comercial de CAMC dio a conocer los intercambios de mensajes con el titular del ministerio de la Presidencia.
El fiscal general del Estado, Ramiro Guerrero, solicitó a las empresas telefónicas Entel, Tigo y Viva el registro de llamadas realizadas entre el ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, y Gabriela Zapata, expareja del presidente Evo Morales.
El 7 de abril, Quintana, asistió a la Fiscalía para declarar en calidad de testigo y entregó sus dos números de celular.
“Se ha pedido el cruce de llamadas a las tres empresas telefónicas que tenemos en el país y aún se está haciendo la pericia correspondiente del celular que dejó el ministro (Quintana) y está en pericia por un perito del IDIF, son dos números de celular”, detalló Guerrero.
El 29 de marzo, la expareja del presidente hoy recluida en la cárcel de Miraflores envió una carta al ministro de la Presidencia y adjuntó fotos de las conversaciones que sostenía por WhatsApp.
En la misiva, la exnovia de Morales recuerda a Quintana el trató intimo que sostenía con ella y lo llama “Mi Rey”.
Un día después, el 30 de marzo, el ministro Quintana salió a decir que no tiene, ni tuvo ninguna relación con Zapata y reiteró que “no la conoce”. Ese día, el titular de la Presidencia se puso a disposición de la Fiscalía para que se lo investigue.
PERDIDA
En sus declaraciones a la Fiscalía Quintana, aseguró que perdió su teléfono celular personal en noviembre de 2015 en un viaje de trabajo y que luego decidió anular esa línea.
Según la transcripción de la declaración: "en su memorial de fecha 05 de abril de 2016 usted refiere que perdió el teléfono celular con número 73074780 de la empresa ENTEL. Describa las características de ese teléfono celular (marca, color, modelo, número de imail (posiblemente imei, NdE) y otros".
Quintana respondió: "era un Samsung Galaxi S4, color blanco e inmediatamente anulé el servicio".
Entonces, el fiscal Daniel Ayala preguntó en qué circunstancias, a lo que Quintana contesta: "probablemente en uno de los viajes de trabajo que realizaba (…) en el mes de noviembre de 2015 y no se hizo la denuncia porque era una línea personal, no corporativa".
Quintana respondió al fiscal que no pidió la reposición del chip del teléfono porque lo cancelé".
