El senador de UD, Arturo Murillo, afirmó ayer que no tiene por qué pedir disculpas a la presidenta del concejo de la Alcaldía de Santa Cruz, Angélica Sosa, quien lo insultó por la denuncia de presunto tráfico de influencias.
Murillo explicó que solamente preguntó a Sosa si Mario Bruun era su cuñado y tenía un contrato con la Alcaldía de Santa Cruz, a lo que la funcionaria edil confirmó el dato, por tanto, el legislador no tiene por qué disculparse por una denuncia que está siendo investigada por el Ministerio Público.
La Fiscalía de Santa Cruz informó que rechazó la denuncia que interpuso Sosa, contra del senador Arturo Murillo por un supuesto acoso político y por difamación.
La polémica surgió por el presunto caso de tráfico de influencias en la contratación de la empresa ITC Servicios, representada por un cuñado de la funcionaria edil.
