Los analistas Carlos Cordero y Ludwing Valverde coincidieron, por separado, en que la situación política de Brasil es un reflejo de lo que sucede con el ciclo político regional y que Bolivia debe tomar en cuenta.
Cordero indicó que en Latinoamérica los ejemplos son claros: Argentina, donde se registró el ascenso de Mauricio Macri; en Venezuela, donde la oposición logró mayoría en la Asamblea Nacional y el Perú, donde una segunda vuelta se definirá entre dos candidatos que no son de izquierda.
En Bolivia, puede haber un despertar de la molestia ciudadana por los hechos de corrupción y pues también un rechazo a los gobiernos que incurren en corrupción”, explicó el analista.
La presidenta de Brasil Dilma Rousseff es acusada de violar la Ley de Responsabilidad Fiscal, al practicar maniobras contables llamadas “ruedas fiscales” y abrir líneas de crédito por decreto, sin el aval del Congreso. La oposición alcanzó en Diputados los 342 votos para que prosiga el proceso contra Rousseff, con lo que el Senado decidirá si inicia un juicio para la destitución.
