El presidente de Sudáfrica, Jacob Zuma, "violó la Constitución" al negarse a devolver el dinero público que empleó indebidamente en la reforma de su residencia privada, después de que la Defensora del Pueblo detectó la irregularidad y le instauró legalmente a hacerlo.
Así lo estableció ayer el Tribunal Constitucional de este país en una resolución sin precedentes en la que ordena a Zuma a reembolsar parte de los 15 millones de euros que costaron las obras y además denuncia al Parlamento por amparar esta "ilegalidad".
Según el dictamen del Constitucional, la Tesorería Nacional debe fijar en un plazo de 60 días la cantidad exacta a retornar y, una vez que el cálculo haya sido refrendado por la propia Corte, Zuma dispondrá de 45 días para cumplir con el pago.
