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LITROS por segundo de agua fluyen a Chile por canales artificiales construidos en 1884 y mejorados tras la concesión del uso de aguas de la gestión 1908.
Ciudadanos chilenos que esperaban a los miembros de la caravana boliviana que ayer visitó la zona del Silala pidió que no se les corte el agua ni se inicie un juicio internacional por el uso de ese recurso.
El alcalde de Calama, Esteban Velásquez, informó que apelaban al presidente Evo Morales para que no se les corte el agua en consideración que es un derecho humano el uso de ese recurso.
Cuando se le consultó para qué se utilizaba el agua explicó que es para consumo de algunas poblaciones pero tambien para uso industrial.
El presidente Evo Morales, tras la visita a las otras obras de canalización de las aguas dijo que el propio alcalde de Calama reconoció que el uso del agua no era solo para consumo humano sino también para actividades industriales.
El presidente boliviano destacó que el tema Silala no estaba descuidado solo que se esperó el momento oportuno para plantear la reivindicación de un recurso nacional. "Ahora que nuestra demanda por el mar está consolidada, nos toca demandar por el Silala. No estamos improvisando. Solo estamos esperando que la demanda por el mar se encamine", destacó el presidente en una conferencia tras la visita a las obras de canalización de las aguas que nacen en territorio potosino.
Durante la inspección a la zona del Silala se demostró que las aguas nacen en la zona del Quetena del Departamento de Potosí, en ojos de agua que fueron drenados para que una mayor porción de agua baje por gravedad a territorio chileno.
En el Silala existen más de 70 manantiales por donde brotan aguas subterráneas, las que tienen entre 4.000 y 14.000 años de edad y son de alta pureza y por lo tanto aptas para el consumo humano en su estado natural. Estas aguas que brotan en reducidos caudales originaron los bofedales sur y norte.
