El expresidente y vocero de la causa marítima, Carlos Mesa, no renunciará al trabajo que le encomendó el jefe de Estado y que no responderá a las recientes declaraciones emitidas por el procurador general, Héctor Arce, respecto a que los portavoces “ya cumplieron su rol”.
En ese afán, el exmandatario adelantó, a través de sus voceros, que no renunciará a su cargo y solo tiene respuestas a los encargados de la política exterior del país; es decir, al presidente Evo Morales y al canciller David Choquehuanca.
El martes 8, Arce manifestó que los voceros de la causa marítima “ya cumplieron su rol”, que ahora están enfocados en el tema "jurídico" y que las decisiones no se las toma en función de argumentos de difusión ni argumentos políticos.
Consultado sobre si Mesa goza de la confianza del presidente, el procurador respondió: "las decisiones judiciales no se las toma en “argumentos de difusión, ni argumentos políticos ni tampoco académicos”.
El líder del PDC y expresidente, Jorge Quiroga, pidió a Morales que fije una posición sobre el tema marítimo. Preguntó si esta causa será ejecutada como una política de Estado o derivará en una “politiquería sectaria”.
“Que el presidente Morales nos diga de una vez si va a querer seguir con esto como política de Estado o va querer volver el tema del mar una politiquería sectaria que divide a los bolivianos y causa regocijo en Chile”, reprochó Quiroga.
La relación del vocero de la causa marítima con el presidente Evo Morales fue tensa en estos últimos meses a raíz de que Mesa dijo que apoyaría la opción No en el referéndum. La tensión subió cuando Arce, en una ocasión anterior, dijo que en la nueva fase del proceso ante La Haya no requiere a portavoces y dio a entender que Mesa podía ser un infidente.
