El embajador de Brasil en La Paz, Raymundo Santos Rocha, destacó ayer que Bolivia es "fiable" como proveedor de gas para su país, ya que la oferta es "segura y de calidad" y la infraestructura ya está instalada, pues existen gasoductos desde 1996.
Santos aseguró en La Paz que la necesidad de gas para su país es creciente porque se trata de "una energía limpia", aunque no pudo precisar en cuánto podría aumentar la demanda brasileña para la renovación del contrato de importación de gas boliviano en 2019, que ya se negocia.
En la actualidad, Bolivia envía unos 32 millones de metros cúbicos diarios de gas natural al mercado brasileño, con un precio de alrededor de cinco dólares por millón de Unidades Térmicas Británicas (BTU), la mitad del costo que el energético temía antes de la caída del petróleo.
Aunque reconoció que Brasil pasa "por un momento económico delicado", el diplomático se mostró confiado en que las buenas condiciones volverán y "la demanda, que ya es grande, va a aumentar".
Santos reafirmó la intención de Brasil de importar gas líquido de petróleo (GLP) y gas natural licuado (GNL), derivados del gas natural que ahora exporta Bolivia, algo que ya trataron los presidentes Evo Morales y Dilma Rousseff durante el encuentro bilateral que mantuvieron a principios de mes en Brasilia.
Además, el embajador recordó que la cooperación en materia de energía hidroeléctrica también está en la agenda bilateral, con la construcción de una planta en la frontera común y la participación de Brasil en otro proyecto en territorio boliviano.
