EL 26
DE FEBRERO, los transportistas retoman sus reuniones para analizar qué medidas de presión tomarán, y con caracater nacional.
Un ampliado del Transporte Pesado Nacional, reunido ayer en la ciudad de Cochabamba, ratificó que no llevará adelante ningún tipo de medidas de presión hasta el 26 de febrero, es decir cinco días después del referendo constitucional.
“Para que el Gobierno no nos diga que andamos con motivaciones políticas, hemos decidido dar una semana más al Gobierno. Una vez que pase el referendo vamos a esperar que el Ministerio de Economía nos dé hora y lugar para reunirnos”, argumentó el ejecutivo del sector por parte del departamento de Cochabamba, Edwin Paz.
EN SANTA CRUZ
El dirigente añadió que esta espera se extenderá hasta el 26 de febrero, fecha en el sector sostendrá un nuevo ampliado en la ciudad de Santa Cruz para determinar nuevas medidas de presión, si es que hasta ese entonces no hubiera ninguna señal de diálogo de parte de Gobierno.
Similar decisión adoptó ayer la Cámara de Transporte Internacional de Bolivia. Así lo explicó su dirigente Fidel Baptista, según declaraciones vertidas a los medios de comunicación.
Los transportistas de ambos sectores sostuvieron un bloqueo de carreteras en todo el país desde el 31 de enero.
Fue una medida de presión que se extendió hasta el 6 de febrero en plenas fiestas de carnaval. Los transportistas de Chuquisaca, pese a ello, continuaron con la medida, que días después suspendieron el bloqueo entre Potosí y Sucre.
Los transportistas reclaman al Gobierno un paquete de pedidos, entre los que sobresale la modificación del Código Tributario y la reducción de impuestos. Al respecto, la viceministra de Política Tributaria, Susana Ríos, explicó que la demanda de una reducción de impuestos, causaría una pérdida para el Estado de, al menos 1.000 millones de Bolivianos en recaudaciones tributarias. Por ese motivo, dijo, la petición es inatendible.
