Al menos, 28 miembros del autodenominado Estado Islámico (EI) murieron en las últimas 24 horas por bombardeos de drones y choques con la Policía afgana en la provincia oriental de Nangarhar, el principal bastión del grupo yihadista en Afganistán.
Los bombardeos de aviones no tripulados estadounidenses tuvieron lugar anoche, en el distrito de Achin, afirmó a EFE el portavoz del gobernador de Nangarhar, Atullah Jogianai.
