Bolivia, uno de los países donde la papa es originaria, junto a Perú, requiere de, al menos, 36 mil toneladas del tubérculo para abastecer su mercado interno. Los datos del IBCE señalan que en 2014 el país importó 31 mil toneladas de papa fresca y otras 5 mil toneladas de productos derivados.
La coordinadora general del Observatorio Agroambiental y Productivo del ministerio de Desarrollo Rural, Melisa Abalos Choque, explicó que actualmente se avanza en la ampliación de la superficie y aumento de la producción, pero la principal preocupación es el rendimiento por hectárea que se mantiene relativamente bajo desde hace años.
"El rendimiento promedio es de 4.8 toneladas por hectárea y esto en relación a otros países no es un dato muy alentador, y nos llama a la reflexión para ir mejorando más", dijo.
En los países de la región, el rendimiento de la producción de papa supera las 10 toneladas por hectárea cultivada.
La funcionaria adelantó que el gobierno tiene proyectado lograr hasta 2020, mediante un programa de producción progresiva y creciente, la soberanía alimentaria en este alimento. "
Abalos indicó que la superficie y producción se incrementó en los últimos 10 años. Para la campaña 2014-2015 se sembraron 207.943 hectáreas con una producción de 989.784 toneladas.
En 2015, el consumo per cápita o por persona de papa por año fue de 93 kilogramos, cantidad que se ha mantenido de manera constante en los últimos cinco años, dijo.
