El ejecutivo de los trabajadores fabriles de Cochabamba, Mario Céspedes, propuso que el incremento salarial, para la presente gestión, sea de 10 % y rechazó la posición de la Cámara Nacional de Comercio (CNC) que señaló que el alza salarial no debe pasar del 3 %, de acuerdo con la inflación acumulada de 2015.
"Yo pido un 10 % de incremento salarial, estamos en 1.656 bolivianos (el salario mínimo) y esperamos que llegue a Bs 2.000, además esto el Gobierno ya lo tiene presupuestado, entonces lo que pide el estómago no más vamos a pedir", manifestó el dirigente.
Céspedes aclaró que el pedido no es exagerado y está de acuerdo con la realidad que vive el país. "Conocemos cómo está la situación y en base a eso vamos a pedir", apuntó.
La CNC ratificó el lunes que el parámetro para el incremento salarial 2016 debe ser la reposición de la pérdida del poder adquisitivo y en base a la inflación acumulada de 2015 que fue de 2,95 %, según el Instituto Nacional de Estadísticas.
El presidente de la entidad empresarial, Fernando Cáceres, recordó que la discusión sobre el incremento salarial debe regirse al Convenio de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) del que Bolivia es signataria, que establece la discusión de los salarios debe ser tripartito: Gobierno, empresarios y trabajadores.
En los últimos nueve años la posición del gobierno fue que el incremento salarial, para cada gestión, debe fijarse por encima de la tasa de inflación acumulada, no menor.
