Yésica Emilia Uscamayta Curí, boliviana de 26 años, perdió la vida el 1 de enero, cuando asistió a una fiesta clandestina que se celebró en un barrio de la ciudad de La Plata. La tragedia causa indignación en Argentina.
La joven acudió al festejo con su hermano Cristian, de 32 años, quien dijo que en horas de la mañana abandonó el predio y retornó a su casa, creyendo que su hermana ya se había ido, señala el medio 'Oeste platense'.
Las pericias conocidas en la noche del sábado determinaron que Yésica murió de "asfixia por sumersión" y su cuerpo no presentó elevados índices de alcohol.
Resta todavía que se establezcan las circunstancias del ahogamiento, aunque medios argentinos señalan que, al calor de la fiesta, fue lanzada al agua a pesar de que gritó para advertir que no sabía nadar.
El medio agrega que las primeras versiones hablan de que a eso de las 9:30 del 1 de enero, Yésica, fue sacada de la pileta con la panza hinchada, con los labios violetas e inconsciente. Según el hermano de la joven, Cristian, dijo que ambos llegaron hasta allí gracias a los anuncios en las redes sociales.
Como otros tantos jóvenes, se dieron cita en busca de diversión. La fiesta fue denominado “La Frontera” y tenía eslóganes virulentos al estilo “Vení y rompé todo” o “el límite lo ponés vos”.
El sábado, cuatro personas fueron imputadas por el delito de homicidio culposo: Carlos Federico Bellone, dueño del espacio; el empresario dueño de un boliche, Santiago Piedrabuena; Gastón Haramboure, quien ya cumplió condena por un caso similar; y Raúl Ismael García, apodado 'El Peque' y presuntamente ligado al presidente, Mauricio Macri, con quien se fotografió durante un acto de campaña.
