El presidente de la Confederación de Pueblos Indígenas de Bolivia (Cidob), Adolfo Chávez, desde la selva ecuatoriana, afirmó que la protección a la exministra en el caso del Fondioc tendrá un costo político para el presidente Evo Morales, lo que se reflejará en los resultados del referendo constitucional del 21 de febrero.
"El día que detengan a Nemesia Achacollo, el Gobierno sufrirá un turbión como el que azotó a Beni. Incluso el MAS quedaría sepultado”, dijo Chávez, según Página Siete.
El 4 de diciembre, la jueza Anticorrupción de Santa Cruz, Albania Caballero, declaró rebelde a Chávez y ordenó su aprehensión por no presentarse a declarar sobre un supuesto proyecto "fantasma” del Fondo. Chávez no fue porque en esos días participaba de la Conferencia contra el Cambio Climático que se celebró en Francia y concluyó el 11 de diciembre.
Ante esa decisión judicial, la Coordinadora de Organizaciones Indígenas de la Cuenca Amazónica determinó pedir asilo para Adolfo Chávez, con el argumento de que en Bolivia no existe el debido proceso.
El dirigente indígena aseguró: "si la Fiscalía convoca a Achacollo, no la van a poder controlar, y la señora va a tener que decir todo sobre los recursos del Fondo Indígena”.
MÁS PODER QUE EVO
De acuerdo con Chávez, la exministra tiene más poder que el mismo presidente Morales y solo ellos y unos cuantos ministros conocen la telaraña que han tejido con el Fondioc.
Chávez desafió al presidente Morales a que instruya a la Fiscalía, como lo hizo en otros casos, que notifique a la ministra Achacollo y de una vez aclare sobre la presunta corrupción en el Fondo Indígena.
“Evo Morales está sembrando cizaña contra los indígenas, así como lo hizo con los partidos políticos cuando los llamó ladrones y corruptos. Ahora la gente nos ve a los indígenas como los corruptos, y eso es culpa de este gobierno”, afirmó.
Agregó que de nada sirve tener un presidente indígena porque es el principal opresor de los pueblos indígenas.
"Los gobiernos neoliberales por lo menos escuchaban a los indígenas, pero Evo Morales y Carlos Romero, por Dios, que se creen de cristal, no se les puede decir nada porque se inflan más que una rana. Eso lo hemos visto nosotros cuando, en 2010, exigimos que exista una verdadera autonomía y en 2011 marchamos en defensa del Tipnis”.
