Ante la ola de críticas sobre los casos de corrupción y extorsión en la administración de justicia y la poca efectividad del Consejo de la Magistratura, para sancionar estos hechos, han surgido planteamientos para eliminar esta entidad y crear una nueva institución parecida a una "contraloría interna". El presidente del Consejo de la Magistratura, Freddy Sanabria, rechazó el planteamiento.
"No comparto (con que desaparezca), porque es un ente muy importante para el tema de la justicia", dijo Sanabria, al ser consultado sobre si comparte la idea de crear otro organismo que fiscalice el Órgano Judicial.
Las opiniones (de las personas) que hacen estas propuestas es porque "tienen una perspectiva y un diagnóstico muy limitado", comentó Sanabria, al explicar que las judicaturas en América Latina son el motor principal en los procesos de revolución judicial.
El dirigente de la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia, Rodolfo Machaca, cuestionó que desde la aprobación de la Constitución Política del Estado y desde la elección de las máximas autoridades judiciales, la justicia no se ha transformado.
Pese a que el Consejo de la Magistratura tiene la función disciplinaria sobre el Órgano Judicial, las instituciones no perciben que no existe una real lucha contra la corrupción e indisciplina de los funcionarios del sistema judicial.
En cambio, los casos de corrupción, la retardación de justicia, entre otros, sigue siendo una de las mayores problemáticas en el país.
El viceministro de Justicia, Diego Jiménez -por ejemplo- observó que el Consejo de la Magistratura sea juez y parte, porque por un lado, designa y elije a los jueces, pero también tienen que sancionarlos. Lo que pondría en duda su accionar.
