El vicepresidente de Bolivia, Álvaro García Linera, no visitará Chile, pese a que la revista "Punto Final" ratificó su invitación para que él participe de los actos por su 50 aniversario. Inicialmente fue vetada su asistencia en otro espacio.
"He considerado que a pesar de la invitación que me han hecho nuevamente, no voy a ir. No quiero generar conflicto, mi intención no es generar conflicto ni malestar en la diplomacia, ni en el Gobierno chileno", señaló en el programa "No Mentirás" de PAT.
El Museo de la Memoria y los Derechos Humanos, en Santiago, se negó a acoger al invitado, argumentando que el acto se alejaba de los fines culturales y adquiría una connotación política, relacionada con la causa marítima nacional.
Se fijo el acto para el 25 de septiembre, un día después de la lectura del fallo sobre la objeción preliminar chilena en la Corte de La Haya. Ese aspecto también influyó en la decisión del vicepresidente boliviano.
El director de dicha revista, Manuel Cabieses acusó, a principios de mes, una "discriminación arbitraria", luego que el director del museo, Ricardo Brodsky, le comunicó que no se facilitaría el recinto debido a la presencia de García Linera.
"Le tienen miedo al cerebro, le tienen miedo a las ideas que uno puede transmitir y no quiero ir a ocasionar problemas", señaló el vicepresidente dijo respecto a quienes rechazaron su asistencia en el encuentro cultural.
