ANTECEDENTE
El exembajador evitó dar detalles de la causa de su renuncia en su carta, pero anticipó que tal vez más adelante, puedan esclarecerse ciertos elementos.
El excanciller Armando Loaiza (2005) presentó ayer su renuncia al cargo de embajador boliviano en el Estado Vaticano, dos meses después de ser designado por el Gobierno del presidente Evo Morales y un mes después de conceder una entrevista a Televisión Nacional de Chile en la que dijo haberse planteado el desafío de promover una remisión del presunto "trauma anticatólico" del primer mandatario.
Según el reporte de la estatal Red Patria Nueva, el canciller David Choquehuanca, confirmó la renuncia de Loaiza desde Cobija, minutos antes de partir junto a Morales a La Habana, Cuba, para celebrar el natalicio del líder cubano, Fidel Castro.
Horas antes, Loaiza dijo que no quiso mellar la investidura del presidente Evo Morales durante la entrevista que concedió a Televisión Nacional de Chile, a cuyo destacado a La Paz, el periodista Claudio Fariña, acusó de intentar "torpedear la demanda marítima" para "debilitar" la posición reciente de Bolivia ante el Vaticano.
"No busqué irrespetar al Gobierno", dijo en declaraciones a la red PAT al tiempo de enfatizar "jamás quise dañar la investidura del Presidente".
TRAMPA
Fariñas "me tendió una trampa aviesa" y "descontextualizó mis declaraciones, las fragmentó", deploró el diplomático boliviano a primera hora ayer miércoles en declaraciones al mismo medio informativo.
De una entrevista de poco más de media hora, Fariñas publicó una mordida de sonido en que se oye decir a Loaiza que se había planteado un desafío en su gestión ante la Santa Sede para que el presidente Morales supere su "trauma anticatólico".
"Este periodista actúo de mala fe, el objetivo de este señor es disminuir la fuerza de la demanda marítima. En Santiago no esperaban las declaraciones del Papa sobre el apoyo a la demanda marítima, lamento mucho esta interpretación injusta", mencionó Loaiza.
El mismo día en que el Papa llegaba a Bolivia, el 8 de julio último, Loaiza aceptó dialogar con Fariña en La Paz, según el diplomático, bajo la condición de "off de record" en los tramos finales de la conversación.
El lunes, el vicepresidente Álvaro García Linera, aseveró, en conferencia de prensa, que las declaraciones de Loaiza estaban "fuera de lugar" y las calificó de una falta de respeto al Gobierno y al Estado. "Asumo mi responsabilidad", concedió el excanciller tras ello.
Al tiempo de definir a Fariñas como un "petardista mediático", Loayza estableció que, de todas formas, "mi situación la define la Cancillería del Estado y me debo al servicio exterior, soy un peón del servicio exterior de Bolivia".
