Los desacuerdos por la distribución de las cuotas de exportación a la Unión Europea (UE) y los reproches velados de Brasil al Gobierno de Argentina tensionaron la 68 reunión del Consejo del Mercado Común, también conocida como Cumbre de Cancilleres del Mercosur, el espacio donde se gestan las decisiones del ente de integración regional.
El primer desencuentro surgió apenas iniciada la cumbre, cuando el ministro de Relaciones Exteriores del país anfitrión, Paraguay, Rubén Ramírez, expresó en el discurso de apertura el rechazo de su país a las propuestas de reparto de los cupos de exportación a la UE planteadas por algunos socios durante las reuniones técnicas del fin de semana.
“Si negociamos juntos, si asumimos costos juntos y si realizamos concesiones en nombre del Mercosur, debemos también asegurar que las oportunidades obtenidas puedan ser aprovechadas por todos”, dijo el Canciller paraguayo. Como ejemplo, Ramírez citó que socios han propuesto que los envíos de carne fresca paraguaya a la UE se acuerden en un rango de entre 300 y 600 toneladas, cuando la cuota global asignada por los Veintisiete al grupo sudamericano supera las 6.000 toneladas. “Nuestras exportaciones actuales ya demuestran una capacidad de abastecimiento muy superior a esos volúmenes. En consecuencia, una asignación reducida no constituye una oportunidad efectiva de acceso, sino una limitación práctica para consolidar y ampliar nuestra presencia en un mercado estratégico”, agregó.
