Quince países del continente americano, encabezados por Estados Unidos, emitieron este martes una declaración conjunta en la que expresaron su respaldo al gobierno del presidente Rodrigo Paz y condenaron los bloqueos de carreteras que provocaron muertes, desabastecimiento y un agravamiento de la crisis económica en Bolivia, en un intento por sacar del poder al mandatario boliviano.
La declaración, suscrita por Estados Unidos, Argentina, Canadá, Chile, Costa Rica, República Dominicana, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Guyana, Honduras, Jamaica, Panamá, Paraguay y Perú, advirtió que “los continuos esfuerzos por debilitar y derrocar al gobierno legítimo y democráticamente electo” del presidente Paz “representan una grave amenaza para el orden constitucional y la estabilidad democrática en el país y en el hemisferio”.
El documento señala que “una minoría violenta” pretendió desconocer el resultado electoral de hace apenas unos meses y rechazó el diálogo propuesto por el Ejecutivo a fin de mantener los bloqueos, que priva a millones de bolivianos de acceso a alimentos, medicamentos, combustible y servicios de salud, además de muertes de civiles.
En ese marco, los firmantes instaron manifestaron que “la violencia no puede subvertir el orden constitucional”.
“Respaldamos al gobierno boliviano constitucionalmente elegido e instamos a los grupos movilizados a priorizar el diálogo y la negociación dentro del marco constitucional establecido, como herramienta fundamental de la democracia”, expresaron.
